Recien ahora entiendo algo, y me veo sentada en el suelo del metro a los 18 queriendo q alguien viera algo en mi por conocer o por salvar. Ahora me gustaría decirle que me sentara como todo el mundo, que la tristeza no me separa de los demás, que todos llevan alguna, que no hace falta ser especial de esa forma. Que no me escuche esa voz si no se si es mia, que de todas las veces q me decía, y me digo, que no valgo para nada, es posible que casi ninguna vez me lo dijera yo de verdad. Que a su voz la tengo que enfrentar, que acabará yendose. Que cuando me siento "yo" es porque lo que duele parece más real. PARECE cariño, parece. Todavía no entiendo de donde le encontré el gusto a sentirme tan por debajo de alguien, no debi aprender a manejarme ahí.
Es una movida darse cuenta de que te han comido la cabeza en el momento en que intentabas por primera vez tener una identidad, se que no podre saber nunca donde empezaba yo y donde me llevó él, pero estara bien cuando sepa manejarme minimamente. He sabido hacerlo a veces, sabré hacerlo otras. Un día no habrá ganas de venganza, por ahora me puedo reir de bastantes cosas y le he quitado capas de asco a lo que fui.