martes, 28 de agosto de 2012

19



Te he visto minarte tantas veces que he aprendido a reconocer donde pongo mis propias bombas. Y es que no te dabas cuenta de donde rompías tus verdades y acababas así, perdiendo las palabras entre giros estúpidos, sobre las mismas curvas en las que elegiste perderte a ti. (ELEGISTE)

No sabes la cantidad de cosas que podría decirte y que ya no reconocerías como tuyas, pero te juro que aquí son, te juro que en mi cama siguen estando mis verdades, porque aprendí a no tirarlas.
El suelo estaba para pisarlo, no para reptar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario