Nunca le dije a victor nada de esto. No creo que llegue a decirselo, o quiza aproveche ese cafe pendiente para hacerlo. Me enfada no saber decirle que no a ese volver a vernos, porque desde el orgullo pienso que no se lo merece. No se merece que haya sido tan pasiva, ni tampoco me merezco yo seguir siendo así con el. Mi enfado es hacia mi, y eso es lo que mas me toca el coño.
No le creo. Algo pasó, y algo que era más personal de lo que me dijo. Hizo realidad el miedo que tenía, como corroborando lo que sospechaba. Me dejó rascandome dentro a ver que era lo que no había ido bien. como iba a salir bien? Me jode no haber podido ser del todo sincera solo por el miedo a que pensara que estaba loca o que era tu mach intensa. Esa puta sensacion de ser inadecuada que se siente tan natural, no entiendo por que ni en que momento eso me pareció logico. Me dejó escuchar lo que escribía, me dejó entrar en su casa, me dejó entrar en su cabeza, en parte. Parecía que quería que yo estuviera ahi, yo quería que el quisiera entrar aquí. Quería que quisiera urgar y no pasó. La sensación es de que "no lo conseguí". Pero eso uno no se lo tiene que ganar, no? Mi enfado tiene muchos nombres. Esos nombres ya han pasado. no sé por que sigo siendo capaz de volverlos a dejar pasar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario