viernes, 18 de marzo de 2022

329

Cada vez son menos cosas las que me guardo, lo que no digo. He pasado un día sitntiendo 80 cosas contradictorias. Trabajando he estado casi eufórica, luego he llorado empujando un carro. He querido hablar muchísimo y luego esconderme entre los pasillos para poder lagrimear en paz. He pasado de estar hasta el coño de mantener conversaciones cordiales a disfrutar máximo hablar con el taxista. No siento de manera racional porque eso no sería sentir. La canciones me han llevado donde han querido, desde ponerme a llorar comiendo arroz a ponerme toda cerda perreando. He sentido, y siento, demasiado todo. Ayer me parecía insoportable pensar que la tensión no la voy a resolver nunca, hoy no sé ni donde he colocado esa tensión. Las mascarillas no nos dejan más opción que mirarnos a los ojos, y veo tanto ahí. Amo la oscuridad que veo y más la que sospecho, lo que creo que saco de esto es que si vuelvo a estar unida a alguien quiero que sea pudiendo soltar mi oscuridad tranquila, poder abrazar la oscuridad de él (ese él abstracto, el unico que se sostiene en el tiempo). Quiero romperme y que no sea sola, no para que me sostenga nadie, sino para poder compartir lo único que no he sido capaz de compartir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario